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El 405 en el Pikes Peak Hill Climb

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Hoy en HablemosDeCoches os traemos un corto mítico de la historia de la automoción. Una selección de los 5 minutos más acojonantes de la subida de Ari Vatanen al Pikes Peak en 1988 con un Peugeot 405 de más de 600 cv.

Peugeot 405 Pikes Peak Hill Climb

Vamos a ponerlo todo en su contexto, porque para poneros el vídeo pelao os copio un enlace a Youtube en el Twitter de HablemosDeCoches y me olvido, aunque si queréis saltaros todo el rollo lo tenéis al final del artículo. ¿Qué es el Pikes Peak Hill Climb?

El Pikes Peak es una carrera de ascenso. Bueno, más bien es la carrera de ascenso más famosa del mundo. El circuito consta de unos 19,9 km cuestarriba en los que se suben más de 1400m, y seguro que lo recordarás del Gran Turismo (cómo molaba el Suzuki Escudo…), aunque no podrás recordarlo entero, porque eran 156 curvas, más aún que las que tiene el Infierno Verde. Lo que sí recordarás es que estaba completamente hecho de gravilla. 

Ese suelo patinaba como una pista de hielo, y además estaba rodeado de terraplenes. Uno en concreto es conocido como Devil’s Playground, porque salirte ahí significa morir. Literalmente.

Esto lo convierte en el segundo circuito más guay del mundo después de Terramar.

Grabando con un 405 en el Pikes Peak Hill Climb

Ya hemos hablado del circuito, pero no de los vehículos que corren la carrera. Ahí básicamente corre todo dios que quiera apuntarse: coches de rally, camiones, buggies… y lo mejor de todo, la categoría Unlimited, que consiste en hacer el tiempo más brutal posible, sin limitaciones.

Dicho y hecho, los ingenieros de Peugeot fabricaron un coche sin limitaciones, el Peugeot 405 T16 GR Pikes Peak, usado para esta subida y el Dakar únicamente. 

Algo más de 600 caballos de bestialidad, tracción a las 4 ruedas… Lógicamente tenía que ser algo brutal, ya que a medida que asciendes, el aire cada vez tiene menos oxígeno y el coche va perdiendo un total de 200 cv. En el vídeo se aprecia como en los últimos minutos el coche tira menos.

En ese pedazo de alerón puedo quedar con mis amigos y no llegar a encontrarnos

Y si el coche no iba a tener limitaciones, obviamente se necesitaba un piloto sin limitaciones, así que llamaron al inigualable Ari Vatanen. Y cuando hablo de que no tiene limitaciones me gustaría llamar la atención sobre un detalle: en el vídeo se ve perfectamente como cuando a este tío le da el sól de frente y no ve nada, en lugar de aflojar el ritmo se tapa del sol con la mano sin aflojar la velocidad mientras sigue conduciendo a toda hostia entre terraplenes con una sola mano. ¡El cabrón estableció un record que tardó varios años en superarse!

Climb Dance

Os dejo con el vídeo en cuestión, que ya os he metido bastante chapa. Lo produjo Peugeot y lo dirigió Jean Luis Mourey. El título es Climb Dance, y aunque el tiempo de Vatanen fue algo más de 10 minutos lo han reducido a 5. Ganó varios premios en el 90 y se grabó durante el ascenso de 1988. A disfrutar:

¿Os ha gustado el vídeo? ¿Ya lo conocías? Puedes contárnoslo en los comentarios, o a través de Facebook, Twitter o Instagram. Y no olvides suscribirte al blog si quieres que te avisemos por email cuand publiquemos un artículo.

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