Mecánica

Óxidos de Nitrógeno: la válvula EGR

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La entrada de esta semana se la vamos a dedicar a uno de los componentes más odiados de los motores diésel: la válvula EGR. ¿Sabes para qué sirve o cómo consigue su función? Échale un ojo al resto del artículo y descubre por qué la odian tanto.

Una contradicción en sí misma

La válvula EGR es una de las cosas menos intuitivas que existen debajo del capó de un coche, y normalmente la primera vez que te hablan de su funcionamiento necesitas pararte a pensarlo para entenderlo bien, así que voy a explicarlo despacio, como si sólo fueran a leerlo [INSERTE AQUÍ SU COMPARACIÓN OFENSIVA].

La función de la válvula EGR es disminuir la emisión de óxidos de nitrógeno (NOx).

En la primera entrada de esta serie, vimos que los NOx se forman principalmente por la alta temperatura de la combustión, así que para evitar su formación la EGR disminuye la temperatura de la combustión.

¿Y cómo lo hace? Pues disminuye la temperatura a base de introducir en la combustión aire caliente.

Esto en internet se llama coloquialmente un mindfuck.

Vamos a verlo con calma… EGR significa Exhaust Gas Recirculation, o lo que es lo mismo: Recirculación de los Gases de Escape.

Lo que la válvula EGR hace es coger aire caliente del tubo de escape* y meterlo en la cámara de combustión, donde se va a quemar el gasoil. Esto hace que justo antes de la combustión tengamos una mezcla de aire fresco (con mogollón de oxígeno listo para ser quemado) y gas de escape (sin oxígeno… un aire que no vale para quemar gasoil). Así que cuando inyectemos el combustible en esta mezcla, podremos meter menos diésel, y la combustión será más pobre, elevando menos la temperatura y generando menos NOx.

A esto se le suma otro efecto, y es que para que se forme NOx, hace falta oxígeno, y el aire que recirculamos desde el escape apenas tiene oxígeno, con lo que no contribuye a generar NOx.

*En realidad el gas de escape no se recircula desde el tubo de escape, sino que se coge antes de llegar al tubo de escape, concretamente en el colector de escape, pero para entendernos nos vale.

Y con todo lo buena que es los camioneros la odian

Vale, entonces la válvula EGR es una válvula que permite el paso de gas de escape de vuelta al motor y reduce la emisión de contaminantes, pero todo el mundo habla mal de ella aunque su trabajo tiene un fin positivo… ¡La válvula EGR es como un inspector de Hacienda!

Y la comparación no está escogida al azar, la válvula EGR también nos saca los higadillos económicamente hablando, por su tendencia a estropearse.

Esta válvula permite el paso a través de ella de gases de escape, que han sido quemados, y entre otras cosas están llenos de carbonilla (las famosas partículas) que poco a poco se va quedando adherida donde no debe, hasta que llega el momento en que obstruyen la propia válvula y la dejan abierta, restándole potencia al motor sin piedad, y la avería no es barata. En la foto podéis ver esta carbonilla en un colector de admisión.

Por esto muchos camioneros y gente que se gana la vida con sus vehículos diésel acaban “anulando” la válvula EGR, es decir, la dejan totalmente cerrada, no se recircula el gas de escape, y el motor comienza a generar mierda y provocar cáncer de pulmón como si le fuera la vida en ello.

Eso sí, la válvula no se avería y el dueño del vehículo se ahorra unas pelillas, tampoco vamos a crucificar a la gente que hace esto. O sí.

En el próximo artículo os cuento el último invento contra los NOx que trataremos en este blog, el famoso AdBlue que ya se vende en las gasolineras.

Si todavía no sabes cómo se generan los NOx puedes leerte este artículo.

También puedes aprender sobre la trampa de NOx echando un ojo a este otro artículo, o bien sobre el AdBlue en este artículo.

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