Mecánica

Óxidos de Nitrógeno, ¿cómo se generan?

NOx, Contaminación, EGR, Hablemos_de_coches

Vamos a hablar de mecánica. Hoy vamos a comenzar una serie de artículos sobre los famosos NOx, los problemas que generan, y cómo se reduce su emisión. Aprovechando que Volkswagen y sus trampas los pusieron de moda.

¿Óxidos de nitrógeno? ¿Lo de la peli A Todo Gas?

Más o menos, esa gente usaba el óxido nitroso para darle chicha a sus coches, que es uno de los compuestos que se generan en los coches, en los motores de combustión interna, y son especialmente problemáticos en los diésel.

¿Y de dónde salen? De la disociación del nitrógeno atmosférico y blablablá. Eso ya lo has leído en otros blogs, hablemos en lenguaje un poco más llano, que es la mejor manera de entender estas cosas.

Niño oyendo hablar de química

El aire se compone en su amplia mayoría de nitrógeno, que son moléculas formadas por dos átomos de hidrógeno “agarrados entre sí”. Y como están agarrados entre sí, no les quedan manos libres para meterse con nadie, ni atacan nuestras laringes, ni irritan nuestros ojos. Es decir, es inocuo para nosotros.

Por otro lado, otra parte grande del aire es oxígeno, también en moléculas formadas por dos átomos agarrados que no se meten con nadie, y que nos vienen muy bien para respirar, por ejemplo, o para quemar cosas.

El oxígeno es útil para quemar cosas. Aquí un candidato a premio Nobel comprobándolo

Cuando entran al motor, y hay una combustión, el que reacciona con la gasolina es el oxígeno, y el nitrógeno no hace nada, aparte de calentarse. Él simplemente está por allí mirando cómo funciona nuestro motor.

Y precisamente el problema es ese, que se calienta demasiado, y a nivel molecular esto implica que las moléculas se vuelvan como locas, vibren, y se muevan a todo trapo en todas direcciones, lo que desemboca en que acaban dando hostias entre ellas. Y esas hostias, hacen que las moléculas de N2 se rompan, y nos quedan dos átomos de nitrógeno por ahí sueltos, que ya no están agarrados entre sí, y que tienen ganas de cachondeo.
Y allí llega el oxígeno, que en muchos casos está también partido y con ganas de juerga, y se agarran entre ellos, a veces formando NO, otras NO2, y otras N2O (el gas de la risa, el de A Todo Gas).
De ahí van directos al tubo de escape y a donde pillen:

  • Pueden ir a la estratosfera, mezclarse con agua y preparar una lluvia ácida rica rica.
  • O pueden quedarse con nosotros, e irse a los pulmones de la abuela, y hacer que tosa.
  • O pueden irse a los pulmones nuestros, y en unos añitos darnos cáncer.

Por supuesto, esto es algo más complicado, hay hasta seis procesos distintos de generación de óxidos de nitrógeno en los motores térmicos. Pero para hacernos una idea esta explicación nos vale.

En resumen, son más malos que el garrafón, por eso la ley obliga a reducir su emisión.

En los próximos artículos veremos cómo.

También puedes echarle un ojo a la trampa de NOx, a la válvula EGR o al famoso AdBlue.

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